Entre columnas y aromas: El legado vivo del JW Marriott Madrid

Descubre la historia que vive en las paredes del JW Marriott Madrid

El JW Marriott Madrid es mucho más que un hotel de lujo; es un verdadero testimonio vivo de la historia y la arquitectura madrileña que une pasado y presente en un solo espacio. Ubicado en dos emblemáticos edificios construidos en 1886 por el arquitecto Joaquín Kramer, el hotel conserva la esencia de una época que aún palpita en cada rincón.

Originalmente concebidos como edificios de residencias privadas con bajos comerciales, estos inmuebles —situados en la Carrera de San Jerónimo, números 9 y 11— fueron testigos del bullicio madrileño desde finales del siglo XIX. Uno de sus bajos fue, durante décadas, el hogar de la célebre perfumería Álvarez Gómez, la cual hoy en día ocupa lo que es ahora el lobby del hotel. Esta conexión tan íntima con la historia de Madrid se refleja en la cuidadosa integración de aromas que evocan la ciudad, ofreciendo a los huéspedes una experiencia multisensorial única.

Durante muchos años, uno de los edificios fue sede del Hotel Asturias hasta que, tras un periodo de desuso, fue adquirido en 2019 para dar inicio a una ambiciosa restauración. Tras un largo proceso de rehabilitación que se extendió hasta marzo de 2023, abrió sus puertas el primer JW Marriott en España, una marca de prestigio fundada en 1984 en honor a J.W. Marriott, el visionario creador de la compañía en 1927.

La ubicación del hotel no es casualidad: estar en el corazón de Madrid, a pasos de sus monumentos más emblemáticos, potencia su valor histórico y cultural. Además, uno de los edificios cuenta con el máximo nivel de protección patrimonial (nivel 1), mientras que el otro goza de una protección parcial, reflejo del respeto absoluto hacia el legado arquitectónico.

Al recorrer el JW Marriott, los huéspedes sienten la vibración de las muchas vidas que han transitado por allí a lo largo de más de un siglo. Elementos originales como las columnas de hierro forjado que sostienen la planta baja y las primeras alturas, los sillares de granito entre los ventanales, y las paredes de ladrillo original en la planta -1 —actual gimnasio y spa— conservan la autenticidad y singularidad del edificio.

Los portales principales en Carrera de San Jerónimo 9 y 11, junto a las puertas de acceso a las viviendas originales del segundo edificio, hablan del carácter residencial y señorial que aún permanece vivo. Sin duda, uno de los detalles que más sorprende a visitantes es la escalera principal de madera, restaurada minuciosamente a mano. Su inclinación particular responde a un ingenioso diseño original: el patio descubierto permitía que el agua de lluvia se drenara a través del hueco de la escalera, un reflejo de la funcionalidad y el detalle arquitectónico de la época.

El JW Marriott Madrid no solo es un refugio de lujo y confort; es un espacio donde el arte, la historia y la arquitectura se entrelazan para ofrecer a cada huésped una experiencia que va mucho más allá de la hospitalidad. Es un edificio vivo, una joya urbana que conecta a cada visitante con la esencia más profunda y auténtica de Madrid.