Jamonesa: un juego de texturas y sabores que celebra el jamón ibérico y el tomate

La Jamonesa combina jamón ibérico y tomate en un ravioli que une sorbete, gelatina y texturas sorprendentes, ofreciendo una experiencia gastronómica única y sensorial.

Vive una experiencia cultural y sensorial irrepetible.

La Jamonesa es mucho más que un plato: es un viaje que despierta todos los sentidos, donde el jamón ibérico y el tomate se convierten en protagonistas de una sinfonía de texturas, colores y aromas. Cada elemento, desde el sorbete hasta la gelatina, ha sido pensado para crear un equilibrio perfecto entre tradición e innovación gastronómica.

El alma del plato: el agua de tomate y de jamón

El primer paso de esta experiencia comienza con la base de tomate natural. Triturado, colado y dejado gotear lentamente durante un día entero, el agua de tomate concentra todo el sabor y la frescura del fruto. Esta técnica permite obtener un líquido limpio y delicado, que será la columna vertebral del plato.

El sorbete de mayonesa y tomate, cremoso y refrescante, añade una textura inesperada, mientras que la procrema y la xantana garantizan suavidad y consistencia. Por otro lado, el agua de jamón, elaborada con jamón ibérico de alta calidad, aporta profundidad y un carácter inconfundible. Al colarla a través de un paño estameña, cada gota concentra el sabor del jamón en su máxima expresión.

Gelatina y emplatado: un juego visual y sensorial

La gelatina de agua de tomate aporta un contraste de textura y un efecto visual que transforma el plato en una obra de arte. Al emplatar, los tacos de jamón ibérico se disponen en la base, cubiertos parcialmente por la semiesfera de sorbete y coronados por la gelatina. Flores comestibles completan la composición, aportando color y frescura. El caldo se coloca alrededor, dejando visible la parte superior del ravioli para que cada bocado sea una combinación de sabores que explotan en la boca.

Un consejo para disfrutarlo

Para saborear la Jamonesa tal y como fue pensada, se recomienda coger el ravioli con la cuchara por un lateral. Así, se obtiene un bocado completo, dejando el caldo para el final, que aporta un retrogusto sutil y memorable de jamón. Cada ingrediente, desde la base hasta el último toque de flores, se convierte en un homenaje a la excelencia gastronómica.

La Jamonesa es un plato que celebra la transición de la tradición a la vanguardia, de lo visual a lo sensorial, del tomate y jamón ibérico a la magia de la gastronomía moderna. Cada bocado es un pequeño viaje que combina técnica, sabor y emoción, convirtiendo la experiencia culinaria en algo irrepetible.